martes, 4 de enero de 2011

Mascotas

Tengo esa vívida imagen de una mañana de 1990 0 1991. Roberto había llegado a la escuela tarde y dos o tres maestras lo forzaban a entrar a la escuela y el no quería. Lloraba. Gritaba.
Me enteré un poco después que su loro había muerto. Lloraba y gritaba.

Aún hoy me pregunto ¿por qué no lo habrían dejado llorar en su casa, y en lugar de eso lo forzaron a ir a la escuela? Fue muy triste para mi ver eso.

Es dificil perder a una mascota. Para mi han sido de la familia. He perdido a dos perros, un gato, dos conejos, dos tortugas, un cangrejo, y dos codornices. Sin contar unos cuantos peces. El perro que tenfo no puede vivir conmigo y eso me causa un poco de tristeza.