Que buen fin de semana, no se podría pedir más, de verdad, nada más.
Nos juntamos diez personas para subir el Iztaccihuatl, y afortunadamente los conseguimos seis de nosotros.
Nos quedamos de ver en el deportivo Xochimilco el viernes por la noche para despues ir a una casa que tiene Anahi en Popopark. Llegamos ahi cerca de las 12 de la noche.
Intentamos dormir un rato para salir como a las nueve de la mañana rumbo al paso de cortés donde nos registramos con miras a llegar a la cumbre de la mujer de blanco.
Después de paso de Cortés nuestra siguiente escalada fue la joya en donde dejamos los coches e hicimos los últimos arreglos. Ahí nos abordó una mujer de Pronatura, una asociación civil que patrocina grupo modelo, en pro de la conservación del medio ambiente. Ella nos dió unos costales para bajar basura y nos dijo que nos daría alguna recompensa dependiendo de cuanto basura bajáramos.
Total que iniciamos el ascenso muy cerca del medio día, tal vez 11:53am. El guía en esta ocasión sería Javier.
La mujer de blanco son varios cerros uno seguido del otro, la mayoría muy angostos de los lados, y empinados de las caras, por lo cual se sube por uno de los lados tratando de llegar a un collado y luego se cambia de lado en ese mismo punto, al cual se le llama portillo, ya que parece una puerta hacia el otro lado del cerro.
Hay cuatro portillos en el camino hacia el refugio: de la joya al primero es una hora; de ahí al segundo media hora. Del segundo al tercero cuarenta y cinco minutos; de ahí al cuarto, media hora más y del cuarto al refugio unos quince minutos o menos.
Llegamos pasadas de las tres de la tarde. Yo me dispuse a comer y me sentí muy bien. Los demás hicieron diferentes cosas. Yo quería dormir y no pude hacerlo ni un segundo en toda la noche. Tuve mucho calor y hasta estuve sudando.
A las tres de la mañana me levanté para empezar a acomodar las cosas con las que subiría. Estuvimos listos a las 4:08am y salimos en busca de la cima.
La parte más complicada fue a las cinco de la mañana, después de eso caminamos un tanto tranquilamente hasta que nos pusimos los crampones para cruzar el glaciar Ayoloco, cerca de las 7.
¡¡Cruzamos el glaciar y llegamos a la cima a las 8:29!!
Estuvimos ahí un buen rato, media hora exactamente, ya que el cima fue muy benévolo, y entonces regresamos.
En el glaciar ya de regreso nos encontramos a unos del club de montañismo de la unam y entonces conocimos a nuestro nuevo instructor.
Bajamos sin contratiempos, y después de arreglar nuestras cosas y cargar la basura que habíamos recogido bajamos para llegar abajo como a las tres de la tarde.
Comimos algo de regreso a xochimilco y fui a dejar a Pablo, a Tonatiuh y a Paty cada quien a sus respectivas casas, ya que los tres viven muy cerca.
Que buen fin, inigualable.
1 comentario:
sí..ese refugio necesita enfriamiento..! jeje! Que buen fin..que hermosa cima
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