martes, 27 de agosto de 2013

Falsas predicciones de sismos.

Está circulando una página de una persona que afirma que puede predecir los terremotos.

En esencia, este escrito se divide en dos partes. Primero se habla de su teoría de fuerzas gravitacionales sobre el mecanismo de funcionamiento de los terremotos. Algo que cuantitativamente no tiene relación ni es posible en términos de la energía necesaria para producir un terremoto. Ese trabajo carece de rigor científico. Su página tiene un par de ecuaciones y no las resuelve. Pone un par de gráficas pero no pone un resultado serio a partir de las gráficas. No expone su método de evaluación ni el error en sus cálculos, es decir, no dice nada. Afirma que hay 98% de probabilidad de que ocurran cosas. Sus predicciones no son en realidad predicciones. Es como si yo hoy dijera que el año que entra tiene un 99% de probabilidad de que caiga una lluvia bien fuerte en la ciudad de México y que muchas calles se van a inundar y que habrá muchísimo tráfico. ¿Creerían mi predicción? ¿Le llamaría a eso predicción? Es casi seguro que caerá una lluvia. Una predicción verdadera sería decir fechas exactas, magnitudes exactas. El conocimiento que tenemos hasta ahora de las placas tectónicas nos permite afirmar, sin necesidad de llamarle predicción, que puede haber terremotos grandes o pequeños en el futuro, eso es inevitable, pero lo que no sabemos es cuándo ni dónde con precisión. Otra predicción que hago con el 99% de exactitud es que mañana va a salir el sol por el este. ¿Cómo ven? ¿Soy bueno haciendo predicciones? ¿Tan bueno como este tipo?

Después está la segunda parte del documento, en donde esta persona recomienda hacer cosas que no son viables económicamente. Pues lo más sensato, para evitar pérdidas humanas sería mudar toda la ciudad a otro lado y ya. También propone otras cosas que ya se están haciendo o que ya están bien planeadas. El punto 11 por ejemplo dice: "Organicemos un trabajo científico para monitorear la microsismicidad en Oaxaca..." Eso ya se hace en el Instituto de Geofísica de la UNAM, en donde está el Servicio Sismológico Nacional. Es decir, esta persona carece del conocimiento de la maquinaria científica del país y de su operación, por lo que es muy posible que también mienta acerca de que se reunió con personal del CENAPRED, aunque también es posible que sí se reuniera con ellos y le dieran el avión. Sería muy bueno que pudiéramos predecir los sismos anticipadamente pero lamentablemente eso no se puede todavía. Calcular los cíclos de un fenómeno, si es que los hay, en un sistema caótico, es algo muy complicado, por lo que aventurarse a decir eso es engañar a la población.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Tontería lingüística

En internet anda circulando un escrito acerca de que es inadmisible decir "presidenta" y se hace una defensa acerca del uso "correcto" del español, pues se dice "paciente" y no "pacienta", "independiente" y no "independienta". 

Mi opinión, como estudioso de las lenguas, es contraria a esa argumentación: 

El lenguaje tiene como única función real la comunicación. La ortografía o la gramática importan cuando de una misma oración se pueden obtener diferentes significados. Por ejemplo estas dos oraciones:
Como con los del trabajo.
¿Cómo?, ¿con los del trabajo?

O entre estas dos:
Ahorra. Hay muy poco.
Ahora hay muy poco.

En el caso que presentas no hay ningún conflicto comunicativo real, sino simplemente una forma diferente de expresión. En ningún idioma hay tal cosa como bien escrito o mal escrito, ni correcto o incorrecto. Algunos "errores" después de algún tiempo se terminan convirtiendo en "reglas". Un idioma es lo más democrático que hay, no le pertenece a unos cuantos pseudoacadémicos que se sienten sus dueños. Si un idioma fuera estático en este momento estaríamos hablando protosánscrito o acadio o algún idioma antiguo. Un lenguaje evoluciona de la misma forma que las especies animales o vegetales. Algunas adaptaciones surgen, no permean la sociedad y desaparecen. Algunas otras son convenientes y se terminan usando de la manera más normal. La coyuntura histórica por la que atravesamos puso a algunas personas en la necesidad de hacer la diferencia explícita entre el masculino y el femenino. A la sociedad le gustó la práctica y ahora es de uso común. 

Ahora, desde el punto de vista gramatical, (si es que acaso hay algo como la gramática, pues algunos teóricos afirman que no existe tal cosa) al idioma español le gusta coordinar siempre lo más que se puede en género y número. Por ejemplo.

Las niñas bonitas bonitas salieron todas juntas a jugar al parque. 

Tenemos que las palabras "las", "niñas", "bonitas", "todas", "juntas",  están coordinadas en género y número. Cognitivamente sólo necesitabamos saber la palabra "niñas" para inferir el significado del enunciado, sin embargo al español le gusta coordinarse lo más que se pueda para evitar la pérdida de información en el trayecto. Si por alguna razón pierdes alguna de las "s" en el enunciado de ejemplo, tienes otras a partir de las cuales puedes reconstruir el significado de la oración. Por esto es que hay la facilidad de pasar de mexicanos a mexicanas y de presidente a presidenta.

Veamos este ejemplo:
La presidente se ve muy formal hoy.

Suponte que estamos en una reunión de estado en donde hubiera un presidente y una presidenta. Si yo te dijera esta oración y por alguna razón tu estuvieras distraído y no alcanzaras a escuchar el artículo definido del principio, te verías obligado a preguntarme: ¿cuál de los dos?, pues no serías capaz de saber a quién me refiero y, así mismo, yo me vería obligado a repetir el comentario.  La lengua se rige por el principio de economía lingüistica y, en este caso, ese principio se perdería a cambio de formalidad o del uso "correcto" del lenguaje. Otro ejemplo, la primera línea de este párrafo se puede reformular de manera más formal a cambio, de nuevo, de economía lingüistica y, también, de más pedantería de mi parte: Suponte que estamos en una reunión de estado en donde hubiera dos presidentes, uno hombre y, el otro, una mujer.

Una lengua no surge de la noche a la mañana como un sistema integral, sino que a lo largo de los años, pequeñas mutaciones van dando origen a otras lenguas. Mira lo que pasó por no hablar y escribir con correción el latín en poblados apartados del centro del imperio, ahora tenemos portugués, español y el tan bien cuidado francés, estas degeneraciones ignomínicas del sacrosanto latín. Eso de bien escrito y mal escrito es propio de lo clasista y fascista que es el hombre por naturaleza. Las correciones se mantienen solamente para darnos a entender con claridad y con poco esfuerzo con otros hablantes, aunque también para sentirnos superiores y hacer sentir inferiores a otros que no lo hacen exactamente de la misma manera. Puedes o no estar de acuerdo, sin embargo las pequeñas mutaciones en las lenguas se seguirán dando y debido a esto, con el paso de los años y los siglos, idiomas nuevos surgirán y otros se dejarán de hablar.