domingo, 17 de noviembre de 2013

Patología del consumismo

Aprovechando el tema del Buen Fin, quiero reflexionar acerca de un fenómeno psicológico peor que el consumo y desecho de productos cada vez de forma más rápida. En el consumo y desecho, una persona desecha sus zapatos, su teléfono o incluso su coche cuando estos artículos todavía tienen un vida útil larga y se reemplaza por algo más caro o más nuevo o más bonito o más a la moda o con algún tipo de mejoría, aunque para fines prácticos no se usen esas mejoras o no se noten al ojo humano (e.g. cámara de 1 Terapixel reemplazada por una de 1.000000000000001 Terapixel).

Bueno, yo supongo que este es ya de por sí un desorden grave que aqueja a buena parte de la humanidad y tal vez hasta peor que la obesidad, pero el caso que existe uno aún peor. Es un proceso que yo le llamo "consumo y acumulación", por el cual, un individuo consume y acumula todo lo que compra . En la mayoría de los casos el individuo simplemente apila 10 o 20 celulares en un cajón o acumula ropa que ya no se pone, ni se pondrá, en cajas y más cajas. En muchos casos, el individuo se niega por todos los medios a deshacerse de los productos que a todas luces ya no sirven, que incluso le servirían a otros y que por los que quizás algunas personas hasta pagarían dinero. En los casos más raros y patológicos, el individuo con este desorden es capaz, incluso, de dejar la comida echada a perder dentro del refrigerador y argumentar que "todavía sirve", por lo que esa pudredumbre se quedará ahí indefinidamente, hasta que, posiblemente, la persona en cuestión compre otro refrigerador para poder conservar el anterior.

Esta enfermedad es muy peligrosa. Si detecta a una persona así, aléjese de inmediato y cuénteselo a quien más confianza le tenga, pues de no antenderse rápido, usted podría entrar en un estado de locura, depresión y adicciones de diversos tipos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ja, ja, muy bueno, Eric!
¿Y los que tenemos algunas cosas arrumbadas porque no sabemos a dónde canalizar esos artículos?

Benjamín Téllez dijo...

Si lo que quieres es deshacerte de los artículos, lo mejor que puedes hacer es simplemente tirarlos a la basura. Los pepenadores obtendrán una ganancia segura de eso. También los puedes donar a alguna casa de asistencia social o al ejército de salvación. Si lo que quieres es ganarle algún dinero puedes hacer una venta de garage o incluso llevarlos a un mercado de antigüedades, hay uno que se pone en Álvaro Obregón pero no me acuerdo qué día.
¡Saludos!