Hace ya algunos días vengo pidiéndole a las personas que se suben al metro a vender sus discos que le bajen al volumen de sus aparatos, ya que es algo bastante molesto para mí, sobre todo porque soy un poco sensible de los oídos, o como diría Mónica, soy una nena. Bueno el caso es que Paty me contó que otro día una señora se peleó literalmente con uno de estos personajes por la misma razón.
Yo sé que es culpa de todos que ellos no tengan trabajo legal y/o formal, pero la verdad es que si hay mucho trabajo, claro que no ganarían lo que ganan con la venta de esos discos.
Como decía, les vengo pidiendo que le bajen el volumen, pero la verdad es que no sirve, porque después le vuelven a subir poco a poco hasta que otra vez queda igual. Bueno el colmo fue cuando ayer le pedí a un tipo que le bajara el volumen y me dijo que no, y que si no me parecía que tomara un taxi. Nos gritamos y después se bajó del vagón subiéndole más. Al siguiente que pasó le pedí lo mismo, accedió y después fiel a la costumbre de esta cohorte subterránea le volvió a subir y bueno pues no sirvió de nada.
Ahora estoy pensando que como no sirve de nada pedirles que le bajen, regresaré a la antigua práctica de simplemente taparme los oídos.
1 comentario:
La próxima vez que te vea te daré algo que es 100% efectivo contra los molestos decibeles. Tu padecimiento se llama "hipersensibilidad auditiva". Tu umbral auditivo es bajo, lo que provoca que los ruidos intensos y agudos sean insoportables.
Esto le sucede a Alex y es... terrible.
Saludos.
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