domingo, 27 de marzo de 2011

La negrita

Y bueno el cuento de la negrita sigue así,
después de haber viajado tanto por todo el país,
regresa a su costa amada pa´seguir en el malecón gritando:
"vendo pescado frito con limón".

Y si supieran las cosas que pudo ver,
que no se parece a nada a los sueños de su niñez,
la negrita no comprende de donde fue que salió el cuento ese
que en otro lugar vives mejor.

Por que es muy fácil de pensar
que hay que viajar para triunfar,
que aquí no hay oportunidad
que en otro lado si la habrá
el que experiencia ya adquirió
nunca se pudo olvidar
que su cadera al caminar lleva el ritmo de la mar.

Por eso un día nublado se regresó
y vió que acá en su puerto siempre calentaba el sol
y cuando alguien le pregunta de las cosas que aprendió contesta:
"que viajar a veces no es mejor",
que quedarse al sol es lo mejor...
que vende pescado con limon...
que si lleva uno lleve dos...
por que al rato to´ ya se acabo...
que ella prepara siempre el mejor...
como este no hay dos en el malecón...

A pero eso si duro al trabajo
no se vaya uste' a dormir
como dicen que pasó a mi amigo el camarón;
o como al señor cangrejo que por andar de crustáceo
se lo comieron al ajo;
o como este pescadito que tiene el ojito azul
creo que viene de lejos
y mire donde fue a dar
mas le valga regresar
con sus pecesitas güeras
por eso a mi la corriente me ha regresado a mi hogar,
porque un pez de agua salada
en río no puede nadar.

http://www.youtube.com/watch?v=w1X5rdwC_iY

viernes, 25 de marzo de 2011

Cuidado con lo que deseas porque lo puedes lograr

Mira, mi'ja querida
dijo mi madre adorada—
te quiero decir que yo,
al igual que San Juan Tadeo
y que Judas el Macabeo,
no sé qué tengo en los ojos
que a puros cabrones veo,
pero como yo no he conocido
chaparro que no sea presumido,
grandote que no sea bravero,
cacarizo que no sea pendejo,
rico sin pero,
ni ladrón que no sea llorón,
pese a que de sembrar y casar
no se debe aconsejar
pues cada quien
habla de la feria
según le fue en ella
y cada cual
la mueve como puede—
como donde las dan,
las toman,
y yo no quiero que te pase lo que a mí,
que porque ya merito
se me andaba quemando la cazuela,
me fui con la finta
de eso que tanto barajan
de que matrimonio y mortaja
del cielo bajan
no obstante que afirman
que algo le debe
al demonio
quien piensa
en el matrimonio—,
para no tener que andarle prendiendo
velitas a San Antonio
pues para el mal de amores
no hay doctores
y el que padece de desamor
hasta con las piedras habla—,
sin acordarme de que no hay jolgorio sin cruda
ni Carnaval sin Cuaresma,
y sin ponerme a pensar que
lo que pronto se alcanza
pronto se pierde,
al primero que me las pidió,
pa' pronto,
no sólo le dije que sí,
sino que hasta se las dí,
y aunque luego mil veces me arrepentí
porque en caliente se pegará el fierro
pero el amor ardiente pronto se enfría
máxime cuando la salida
es de potro joven
y la llegada de burro viejo
o sucede lo que con los frijoles:
que al primer hervor se arrugan—,
pues ya, cuando la quise cortar,
en vista de que palo dado
ni Dios lo quita
y de que vergüenza y doncellez
sólo se pierden
una vez,
aunque casi casi fue
debut y despedida,
como se dice en latín,
ya no pude
desfacer entuertos.

Entonces, puesto que lo que
ni en pintura puedes ver
en tu casa lo has de tener,
yo te quiero hacer ver
que antes de que te cases
mires bien lo que hacdes
porque el albur del matrimonio
sólo los tontos lo juegan,
y como a la voz de:
¡aleluya, aleluya,
que cada quien
agarre la suya!,
el hombre persigue a la mujer
hasta que la alcanza
y casi siempre el
puerco más trompudo
es el que se lleva
la mejor mazorca—,
pese a que algunos digan
que el matrimonio es el menor de los males
y que es mejor casarse
que quemarse,
como en gustos se rompen géneros
y en la variedad está el gusto
pues sobre gustos y sabores
no han escrito los autores—,
yo estoy convencida de que
vale más ser flaca feliz
que gorda amargada
y andar sola que mal acompañada.

Así pues,
como de raza le viene al galgo
ser rabilargo
y no hay marido
que no tenga segundo frente
porque el que malas mañas ha,
tarde o nunca las perderá
sobre todo si no le amarraron
las manos de chiquito—,
para que no termines como
el tamal de la tía Chencha,
que se lo acabaron a probadas,
o como la vaca de don Vicente,
que tiene cuernos y no los siente
porque acciones son amores
no besos y apachurrones—,
aunque yo no soy ejemplo de nada,
pa'mí, que antes que mal casada
y arrepentida, es preferible ser bien quedada.

Ahora, como cada quien
hhace la cama en la que se acuesta,
y todo mundo es libre de hacer
de su culo un papalote,
si de todos modos te quieres casar,
por no dejar...
o porque ya cayó el chivo en el lazo,
como lo que se ve no se niega
y lo manifiesto no engaña,
tú, que eres mala pa'l metate
pero buena pa'l petate
y que no sólo tienes para prestar
y regalar,
sino que estás como Santa Elena,
cada día más buena,
si resulta que tu marido
no es casero
y canta en otro gallinero
y siempre busca regalados,
jaula, alpite y pajarito
porque los maridos
y los gatos
son de la misma opinión:
que teniendo carne
en casa
salen a buscar ratón—,
como este es el juego
de Juan Pirulero
y amor con amor se paga
y se dice, no sin justa razón,
que la mujer que tiene dos,
no es cusca sino precavida
porque si una vela se le apaga
la otra le queda encendida—,
tú dále vuelo a la hilacha, mi'ja,
no te dé pena,
que ya lo dijo Salomón
en la página primera:
sólo Adán no fue cabrón
porque no hubo quien lo hiciera.

Susana Glantz

viernes, 11 de marzo de 2011

Gramática del español

El otro día iba yo caminando por la calle. Estaba nublado y parecía que iba a llover. De repente, sentí que me caía una gota. Pensé que estaba a punto de llover y así otros pensaron los mismo. En eso, escuché que un vendedor le decía a otro: "apúrate que parece que va a comenzar a llover".

¿Cómo es posible que en lugar de economizar en el lenguaje, hagamos lo opuesto en algunos casos? ¿Cómo es que la grmática del español nos permite hacer estas cosas? No es que sea algo malo, de hecho, no es ni malo ni bueno, simplemente me es difícil explicarlo. En lugar de decír: "apúrate pues parece que lloverá", se prefiere una forma perifrástica tan complicada como la ya mencionada.

En contraposición a este fenómeno, pero, al mismo tiempo, el uso de celulares y de correos electrónicos nos lleva cada vez a tratar de recortar el tiempo de conversación o la longitud del mensaje. ¿Desaparecerán estas perífrasis debido al uso incipiente de la tecnología?

miércoles, 2 de marzo de 2011

El metro

De repente, dos borrachos en el metro. Bueno, así que digas que borrachos venían, pues no, la verdad no. Traían unos barrilitos en las manos y venían diciendo que si iban por unas putas y que que buenas tetas tenía la chava que estaba sentada a dos lugares. Uno quería convencer al otro de ir por unas putas pero no se dejaba convencer, que porque tenía que trabajar y madrugar al día siguiente a las cinco de la mañana.
Para hacer la escena aún más interesante, se subió el de los discos, ya saben, con canciones de banda. Obviamente se pusieron a cantar. Sacaron más chelas de su mochila y el cotorreo paso de unas risitas a empezar a decir que ellos si tenían los huevos para matarse y que el día que se murieran querían que pusieran esa canción.

Me salí y no supe más.