miércoles, 2 de marzo de 2011

El metro

De repente, dos borrachos en el metro. Bueno, así que digas que borrachos venían, pues no, la verdad no. Traían unos barrilitos en las manos y venían diciendo que si iban por unas putas y que que buenas tetas tenía la chava que estaba sentada a dos lugares. Uno quería convencer al otro de ir por unas putas pero no se dejaba convencer, que porque tenía que trabajar y madrugar al día siguiente a las cinco de la mañana.
Para hacer la escena aún más interesante, se subió el de los discos, ya saben, con canciones de banda. Obviamente se pusieron a cantar. Sacaron más chelas de su mochila y el cotorreo paso de unas risitas a empezar a decir que ellos si tenían los huevos para matarse y que el día que se murieran querían que pusieran esa canción.

Me salí y no supe más.

No hay comentarios: